Activistas demandan retorno de mexicana deportada pese a contar con DACA
Organizaciones civiles exigen a autoridades estadounidenses la repatriación de Jessica Treviño, madre de tres ciudadanos estadounidenses deportada recientemente.

Diversos colectivos de defensa de los derechos de los migrantes han alzado la voz esta semana para exigir al gobierno de Estados Unidos la revisión del caso de Jessica Treviño, una ciudadana mexicana deportada recientemente a pesar de ser beneficiaria activa del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). El caso ha generado preocupación en ambos lados de la frontera, dado que Treviño es madre de tres hijos nacidos en territorio estadounidense, quienes ahora enfrentan la separación familiar tras la ejecución de la medida migratoria.
Los representantes de las organizaciones civiles han señalado que la deportación ocurrió a pesar de que la afectada contaba con su estatus migratorio vigente bajo el esquema de protección para jóvenes migrantes. Según los activistas, el proceso de detención y posterior traslado a territorio mexicano se realizó sin considerar adecuadamente los vínculos familiares y la situación de vulnerabilidad de los menores de edad que permanecen en Estados Unidos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores ha sido instada por los grupos defensores a intervenir diplomáticamente para solicitar una reconsideración del caso ante las autoridades migratorias estadounidenses. Se espera que los consulados mexicanos en la región fronteriza brinden asistencia jurídica y consular a la afectada para evaluar los mecanismos legales que permitan su retorno y la reunificación con su familia.
El equipo de defensa legal que acompaña a la familia ha planteado la posibilidad de presentar recursos de apelación ante las instancias judiciales correspondientes en Estados Unidos. Su propuesta es demostrar que la deportación fue una medida administrativa desproporcionada que contraviene los derechos fundamentales de los niños involucrados y los propios términos del programa DACA, el cual, en teoría, debería ofrecer protección contra este tipo de acciones.
Mientras tanto, la situación de Jessica Treviño se ha convertido en un símbolo de la fragilidad de los estatus migratorios temporales en la política actual del país vecino. Los colectivos han convocado a nuevas movilizaciones en puntos estratégicos de la frontera para visibilizar otros casos similares y presionar por una reforma migratoria que garantice mayor certidumbre jurídica a los beneficiarios de programas de protección.


