Adicción al celular afecta capacidades cognitivas en adolescentes mexicanos
La psicóloga Nallely Vázquez advierte que el uso excesivo de dispositivos móviles altera la atención, la memoria y la motivación de los jóvenes.

El uso desmedido de teléfonos inteligentes entre la población adolescente de México está generando consecuencias preocupantes en su salud mental y desempeño académico. La psicóloga Nallely Vázquez advirtió esta semana que la exposición constante a pantallas favorece una sobreestimulación de dopamina, un mecanismo neurológico que, a largo plazo, termina por debilitar funciones cognitivas fundamentales como la atención sostenida, la memoria y la motivación personal.
De acuerdo con la especialista, este fenómeno se manifiesta principalmente en la dificultad que presentan los jóvenes para realizar tareas que requieren concentración prolongada, como la lectura profunda o el estudio de temas complejos. La inmediatez que ofrecen las plataformas digitales entrena al cerebro para buscar gratificaciones instantáneas, lo que disminuye la tolerancia a la frustración y la capacidad de esfuerzo necesario para cumplir con responsabilidades escolares y cotidianas.
El impacto de esta problemática ha sido identificado por diversos profesionales de la salud mental en el país, quienes observan un incremento en las consultas relacionadas con cuadros de ansiedad y fatiga mental vinculados directamente con el tiempo de pantalla. Vázquez enfatizó que, aunque los dispositivos son herramientas útiles, su uso sin supervisión o límites claros interfiere con los ciclos de sueño y la estabilidad emocional de los adolescentes, factores esenciales para su correcto desarrollo neurobiológico.
Ante este panorama, la especialista hizo un llamado a padres de familia y autoridades educativas para fomentar un uso más consciente y restringido de la tecnología en el hogar y en las aulas. La propuesta central es establecer horarios libres de dispositivos, especialmente durante las horas de descanso y las actividades de convivencia familiar, con el fin de restaurar los ritmos naturales de atención y reducir la dependencia a los estímulos digitales.
Finalmente, la experta subrayó que la prevención es la herramienta más eficaz para mitigar estos efectos, sugiriendo la implementación de actividades físicas y recreativas que promuevan la interacción humana directa. El objetivo es que los adolescentes recuperen espacios de desconexión que les permitan fortalecer sus facultades cognitivas y desarrollar habilidades sociales que no dependen de la mediación de una pantalla.


