El legado de Alejandra Jáidar en la divulgación científica mexicana
Alejandra Jáidar, pionera de la física en la UNAM, transformó la enseñanza y divulgación de la ciencia en México más allá de las aulas universitarias.

En 1955, Alejandra Jáidar cruzó por primera vez las puertas de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), marcando un hito al convertirse en la primera mujer graduada como física en la institución. Su ingreso no solo desafió las barreras de género de la época, sino que sentó las bases para el desarrollo de las ciencias exactas en el país, consolidando una trayectoria dedicada tanto a la investigación académica como a la formación de nuevas generaciones de estudiantes.
Más allá de su rigor técnico, el mayor legado de Jáidar fue su convicción de que la ciencia debía ser accesible para todos los sectores de la sociedad. A través de su trabajo en la máxima casa de estudios, impulsó la creación de colecciones editoriales y programas de divulgación que acercaron conceptos complejos de física a un lenguaje claro y comprensible. Su visión permitió que el conocimiento científico dejara de ser un privilegio académico para convertirse en una herramienta de cultura general.
Su labor en la integración de la ciencia con la sociedad mexicana se tradujo en una red de divulgación que perdura hasta nuestros días. Colaboró estrechamente en el diseño de materiales educativos y exposiciones que buscaban despertar la curiosidad científica desde la infancia, influyendo significativamente en las políticas de enseñanza básica impulsadas por la SEP. La persistencia de su enfoque sigue siendo un referente para las instituciones de investigación contemporáneas.
Hoy, el impacto de su labor se refleja en la presencia de mujeres en los laboratorios y centros de investigación de todo el país. Si bien el camino hacia la equidad en áreas STEM continúa siendo un desafío, el trabajo iniciado por Jáidar facilitó las condiciones para que la ciencia en México sea hoy una disciplina más diversa y abierta al público general. Su figura es recordada no solo por su capacidad intelectual, sino por su compromiso con la democratización del saber.


