José Ulises Bernabé García: el papel del juez en Ayotzinapa
El juez de barandilla José Ulises Bernabé García permanece bajo escrutinio por su presunta participación en la detención y traslado de estudiantes durante los hechos de 2014 en Iguala.

José Ulises Bernabé García, quien se desempeñaba como juez de barandilla en el municipio de Iguala, Guerrero, durante la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014, es señalado por las autoridades federales como una pieza clave en la investigación del caso Ayotzinapa. Su nombre ha sido vinculado de forma recurrente en los informes de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa, debido a su presunta responsabilidad en la recepción y posterior entrega de varios estudiantes normalistas a grupos delictivos.
De acuerdo con los expedientes analizados por la Fiscalía General de la República, el entonces juez de barandilla habría tenido bajo su resguardo a un grupo de jóvenes detenidos en las instalaciones municipales. Las investigaciones sugieren que Bernabé García omitió sus funciones de protección a los derechos humanos y, en cambio, habría facilitado que los estudiantes fueran sacados de los separos para ser puestos a disposición de integrantes de la organización criminal Guerreros Unidos, lo que derivó en la desaparición forzada de los normalistas.
Tras los eventos ocurridos en Iguala, la trayectoria de Bernabé García estuvo marcada por órdenes de aprehensión en su contra por los delitos de delincuencia organizada y desaparición forzada. A lo largo de los años, el exfuncionario ha buscado mediante diversos recursos legales evitar la acción de la justicia, argumentando irregularidades en el debido proceso y en la integración de las carpetas de investigación presentadas por las autoridades ministeriales.
La relevancia de su caso radica en que representa uno de los eslabones operativos dentro de la estructura municipal que permitió la colusión entre autoridades locales y el crimen organizado. Mientras los procesos judiciales continúan su curso ante los tribunales federales, su figura es recordada como un ejemplo de la infiltración institucional que facilitó la tragedia de los 43 estudiantes, manteniendo vigente la exigencia de justicia y verdad por parte de los familiares de las víctimas.


