Neandertales operaban una avanzada fábrica de grasa hace 125,000 años
Un estudio publicado en Science Advances revela que los neandertales en Alemania gestionaban recursos de forma compleja, superando la visión tradicional de cazadores simples.

Un reciente estudio publicado en la revista Science Advances ha transformado la comprensión académica sobre los neandertales al identificar lo que investigadores califican como una "fábrica de grasa" operativa hace aproximadamente 125,000 años en territorio alemán. Este hallazgo contradice la narrativa histórica que reducía a estos homínidos a simples cazadores, sugiriendo en su lugar una capacidad organizativa y logística avanzada para la explotación de recursos animales.
La evidencia sugiere que este grupo neandertal no solo cazaba grandes mamíferos de manera ocasional, sino que implementaba procesos sistemáticos para la extracción y almacenamiento de grasa animal. Los análisis realizados en los restos óseos hallados en el sitio arqueológico demuestran una manipulación técnica detallada, orientada a maximizar el aprovechamiento calórico de las presas, lo cual habría sido fundamental para su supervivencia en climas fríos.
Este descubrimiento es de gran relevancia para la antropología moderna, ya que otorga a los neandertales un nivel de planificación económica que anteriormente se consideraba exclusivo del Homo sapiens. La especialización en la gestión de grasa no solo habla de una dieta equilibrada, sino de una estructura social capaz de coordinar tareas complejas para el beneficio colectivo del grupo.
Los expertos señalan que el hallazgo obliga a reconsiderar las capacidades cognitivas de esta especie extinta. La eficiencia observada en la gestión de recursos implica el desarrollo de herramientas específicas y un conocimiento profundo del comportamiento animal, elementos que reflejan una cultura material mucho más sofisticada de lo que la ciencia había documentado hasta hace pocos años.
En el contexto de la arqueología contemporánea, este trabajo refuerza la importancia de analizar los restos óseos bajo enfoques tecnológicos modernos. Al igual que otras investigaciones sobre el comportamiento humano y prehistórico, este estudio aporta datos cruciales sobre cómo la gestión de hábitos y recursos determinó la resiliencia de las especies frente a entornos cambiantes durante el Pleistoceno.

