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El riesgo oculto de comprar neumáticos usados para vehículos en México

Especialistas advierten que la compra de llantas de segunda mano compromete la seguridad vial debido a daños estructurales invisibles y el desgaste acumulado.

Redacción Nota Viva
Foto: motorpasion.com.mx

La adquisición de neumáticos usados se ha convertido en una práctica común en diversos mercados informales de México, impulsada principalmente por el ahorro económico inmediato. Sin embargo, especialistas en seguridad vial y peritos mecánicos advierten que esta decisión representa un riesgo significativo para los automovilistas, ya que muchas de estas piezas carecen de una trazabilidad clara sobre su historial de uso, reparaciones previas o tiempo de almacenamiento. A pesar de que la apariencia externa del caucho pueda parecer aceptable, el deterioro interno suele ser imperceptible para el consumidor promedio.

El problema central radica en que un neumático que ha sido sometido a baches, banquetazos o sobrecargas prolongadas sufre fatiga en su estructura metálica interna. Aunque la banda de rodadura parezca tener profundidad suficiente, el daño en las cuerdas o en los costados puede provocar fallas repentinas, como el desprendimiento de la banda o el reventón súbito mientras el vehículo circula a altas velocidades en carreteras. En un país donde las condiciones de la infraestructura vial son variables, contar con neumáticos en óptimas condiciones es una medida de prevención de accidentes fundamental.

La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes ha exhortado en diversos foros a los conductores a priorizar la calidad de los componentes de rodamiento por encima de los costos reducidos. La recomendación técnica es siempre verificar el código DOT grabado en el costado de la llanta, el cual indica la semana y el año de fabricación. Neumáticos con más de cinco años de antigüedad, aunque nunca hayan sido rodados, pierden propiedades químicas esenciales debido a la degradación natural de los polímeros.

Ante esta problemática, diversas asociaciones de automovilistas sugieren que, ante la imposibilidad de adquirir un juego nuevo, es preferible optar por marcas de gama media o modelos de entrada certificados por las autoridades de calidad, en lugar de arriesgar la integridad física con piezas de desecho. La seguridad en el camino no solo depende de la pericia del conductor, sino del estado mecánico del vehículo, siendo las llantas el único punto de contacto real con el pavimento. La inversión en neumáticos nuevos debe considerarse un gasto preventivo indispensable para reducir las probabilidades de siniestros viales en el territorio nacional.

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