Tres parques eólicos en México permanecen inactivos desperdiciando 400 megawatts
La Asociación Mexicana de Energía Eólica reporta que tres plantas terminadas no han iniciado operaciones, generando un desperdicio significativo de capacidad eléctrica instalada.

La Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE) confirmó este miércoles que tres parques eólicos en México, cuya construcción ha concluido, permanecen sin operar y desperdician una capacidad instalada de 400 megawatts. Esta situación se suma a un panorama complejo donde, de seis proyectos desarrollados recientemente, la mitad se encuentra imposibilitada para inyectar energía a la red eléctrica nacional por falta de permisos o interconexiones necesarias.
El sector energético ha señalado que este estancamiento representa una pérdida de eficiencia para el sistema eléctrico mexicano. La infraestructura, diseñada para fortalecer el suministro de energías limpias en diversas regiones del país, permanece estática mientras las empresas desarrolladoras esperan las autorizaciones correspondientes por parte de las autoridades regulatorias. La falta de puesta en marcha de estas plantas impide que miles de hogares y empresas aprovechen el recurso renovable ya disponible.
Desde la perspectiva de los analistas del sector, el retraso en la entrada en operación de estas plantas eólicas se debe a la necesidad de coordinar los procesos de interconexión con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y los trámites ante la Secretaría de Energía (SENER). La regulación vigente exige que cada proyecto cumpla con estrictos protocolos técnicos antes de ser integrado a la red nacional, lo que ha generado una acumulación de expedientes pendientes de resolución.
La industria ha manifestado su interés en colaborar con las autoridades federales para destrabar estos proyectos y contribuir a las metas de generación eléctrica del país. Por su parte, el sector empresarial confía en que las mesas de trabajo con las dependencias gubernamentales permitan agilizar las pruebas operativas necesarias. El objetivo es que esta capacidad de generación inactiva pueda integrarse al Sistema Eléctrico Nacional en los próximos meses, optimizando así los activos ya construidos y reduciendo la presión sobre la demanda de energía.


